Hay una frase que circula entre los socios de los despachos de abogados madrileños con más frecuencia de la que les gustaría admitir: «Nuestros mejores clientes llegaron por recomendación». Durante décadas, esa frase fue suficiente. El mundo jurídico vivía de la reputación construida en los pasillos de los tribunales, en los clubes de negocios, en las cenas de gala del Colegio de Abogados. La captación de clientes era una cuestión de relaciones, no de algoritmos.
Eso ha cambiado de forma radical. Y los despachos que todavía no lo han asumido están perdiendo clientes que nunca sabrán que perdieron.
Hoy, cuando una empresa necesita un abogado especialista en derecho mercantil, cuando un particular enfrenta un divorcio complicado, cuando un emprendedor necesita asesoramiento para constituir una startup, lo primero que hace es abrir Google. Escribe «abogado mercantil Madrid», «despacho derecho de familia en Madrid», «abogado startup España» y revisa los primeros resultados. Si el nombre de tu despacho no aparece en esa primera página, sencillamente no existes para ese cliente potencial, independientemente de los años que lleves ejerciendo, de los casos que hayas ganado o de la brillantez de tu equipo.
El marketing digital para abogados en Madrid no es una opción estratégica entre varias. Es la diferencia entre un despacho que crece y uno que sobrevive.
El mercado legal de Madrid en la era digital: datos que cambian la conversación
Madrid concentra la mayor densidad de despachos de abogados de España. Según datos del Consejo General de la Abogacía Española, la capital alberga más de 75.000 abogados colegiados, lo que convierte al mercado jurídico madrileño en uno de los más competitivos de Europa. En ese ecosistema, diferenciarse ya no es una ventaja; es una condición de supervivencia.
Y la diferenciación, hoy, ocurre en internet antes que en cualquier otro lugar.
Los datos respaldan esta afirmación con contundencia. Según el informe de Think with Google sobre comportamiento del consumidor en servicios profesionales, más del 76% de los usuarios que buscan un servicio jurídico en internet lo hacen desde el móvil, y más del 60% contactan con el primer despacho que satisface su búsqueda sin visitar otras webs. No comparan diez opciones. En la mayoría de los casos, llaman al primero que aparece y parece confiable.
Eso significa que la batalla por el cliente del despacho de abogados madrileño se gana —o se pierde— en los primeros segundos de una búsqueda de Google. Y ganarlo requiere una estrategia de marketing digital específica, construida para las particularidades del sector jurídico: sus restricciones publicitarias, su necesidad de transmitir autoridad y confianza, su alta competencia por determinadas palabras clave y su ciclo de decisión prolongado.
En ese contexto, la pregunta que todo despacho debería estar haciéndose no es si necesita marketing digital. Es si está haciéndolo bien.
Por qué el marketing digital para abogados es una especialidad en sí misma
Existe la tentación, en muchos despachos, de pensar que el marketing digital es una disciplina genérica que cualquier agencia puede aplicar a cualquier sector. Es un error que sale caro.
El marketing para despachos de abogados tiene particularidades que lo hacen radicalmente diferente al marketing de un e-commerce, una tienda de ropa o un restaurante. Ignorar esas particularidades es la razón por la que tantas estrategias digitales para el sector jurídico madrileño fracasan antes de generar resultados.
Las restricciones deontológicas que ninguna agencia generalista conoce
El Estatuto General de la Abogacía y las normas del Colegio de Abogados de Madrid establecen límites precisos sobre cómo pueden publicitarse los servicios jurídicos. Está prohibido hacer comparaciones con otros despachos, utilizar testimonios de clientes en determinados contextos, garantizar resultados o utilizar titulaciones académicas de forma engañosa. Una campaña de marketing digital que ignore estas restricciones no solo es ineficaz; puede derivar en sanciones disciplinarias.
Una agencia especializada en el sector legal conoce esas restricciones y diseña estrategias que maximizan la visibilidad y el impacto del despacho dentro de los límites que la deontología profesional impone. Eso no es una limitación: es una forma de construir autoridad genuina en lugar de recurrir a atajos que pueden volverse en contra.
El ciclo de decisión es largo y la confianza lo es todo
Contratar a un abogado no es como pedir una pizza. Es una decisión que afecta al patrimonio, a la familia, al negocio o a la libertad de una persona. El cliente potencial de un despacho investiga, compara, lee, valora y, sobre todo, busca señales de confianza antes de dar el paso de ponerse en contacto.
Eso tiene implicaciones directas para la estrategia de marketing digital. Una estrategia centrada únicamente en anuncios de pago que buscan la conversión inmediata —el clic que se convierte en llamada en segundos— puede funcionar para servicios de bajo coste y decisión rápida, pero rara vez da buenos resultados en el sector jurídico. Lo que funciona en abogacía es una estrategia que construye confianza antes de pedir nada: contenido de calidad que demuestra conocimiento, casos explicados de forma que el cliente potencial entienda lo que puede esperar, información clara sobre los procesos y los honorarios.
Las palabras clave son muy específicas y muy competidas
Las búsquedas relacionadas con servicios jurídicos en Madrid son algunas de las más competidas y más caras del ecosistema digital español. En Google Ads, términos como «abogado laboral Madrid», «abogado divorcio Madrid» o «abogado accidente tráfico Madrid» tienen costes por clic que pueden superar los 30 o 40 euros, lo que convierte las campañas de publicidad de pago en una inversión con rentabilidad difícil de sostener a largo plazo para la mayoría de los despachos.
El SEO —el posicionamiento orgánico en Google— es, en este contexto, la estrategia más rentable a largo plazo para los despachos jurídicos madrileños. Aparecer de forma orgánica en los primeros resultados para esas búsquedas de alta competencia requiere tiempo y metodología, pero el tráfico que genera no tiene coste por clic y, una vez conseguida la posición, es relativamente estable y acumulativa.
Las estrategias de marketing digital que están transformando los despachos de abogados en Madrid
No existe una única estrategia de marketing digital válida para todos los despachos. Un bufete de derecho penal tiene necesidades muy distintas a las de un despacho especializado en derecho de familia, en derecho mercantil o en propiedad intelectual. Pero sí existen pilares fundamentales que, bien ejecutados, transforman la presencia digital de cualquier firma jurídica madrileña.
SEO jurídico: la base de cualquier estrategia digital seria
El posicionamiento en buscadores es, para la inmensa mayoría de los despachos de abogados de Madrid, el canal con mayor retorno de inversión a largo plazo. Un despacho que posiciona en los primeros resultados orgánicos de Google para búsquedas como «abogado mercantil Madrid», «asesoría legal startups Madrid» o «despacho de abogados derecho fiscal Madrid» recibe un flujo constante de visitas de potenciales clientes sin pagar por cada clic.
El SEO jurídico tiene sus propias reglas:
Arquitectura de contenido especializada por áreas de práctica. Cada área de práctica del despacho debe tener su propia página de servicio optimizada para las búsquedas específicas de esa especialidad. No basta con una página genérica de «servicios»: un despacho que ofrece derecho laboral, mercantil y concursal necesita páginas independientes para cada área, con contenido en profundidad que demuestre la especialización del equipo.
Contenido de autoridad que posiciona y genera confianza. El blog jurídico —bien construido y bien optimizado— es una de las herramientas más poderosas del marketing digital para abogados. No el blog que publica noticias jurídicas genéricas que cualquiera puede encontrar en cualquier otro sitio, sino el que responde las preguntas exactas que sus potenciales clientes están haciendo en Google: «¿Cuánto tarda un procedimiento de divorcio en Madrid?», «¿Qué pasa si mi empresa en Madrid no paga la nómina?», «¿Cómo reclamar un accidente de tráfico en España?». Cada artículo que responde una de esas preguntas mejor que cualquier otro resultado es una puerta de entrada al despacho que permanece abierta las veinticuatro horas, los trescientos sesenta y cinco días del año.
SEO local para capturar la intención de búsqueda geolocalizada. Una parte muy significativa de las búsquedas jurídicas tienen un componente local explícito: el usuario busca un abogado en Madrid, en un barrio concreto o cerca de los juzgados. El perfil de Google Business del despacho —antes Google My Business— es una herramienta crítica que muchos bufetes tienen infrautilizada. Un perfil bien optimizado, con fotos del despacho, descripción completa de las especialidades, gestión activa de las reseñas y respuestas a las preguntas frecuentes puede marcar la diferencia entre aparecer en el pack local de Google —los tres resultados destacados con mapa— o no aparecer en absoluto.
Marketing de contenidos jurídicos: educar para convertir
Existe un principio en el marketing digital de servicios profesionales que los mejores despachos del mundo han comprendido antes que nadie: la mejor forma de demostrar competencia es demostrándola, no proclamándola.
El Content Marketing Institute lleva años documentando que las empresas que publican contenido educativo de calidad generan un 67% más de leads que las que no lo hacen, y que ese contenido tiene un coste de captación significativamente inferior al de la publicidad tradicional. En el sector jurídico, donde la confianza es el factor decisivo de compra, esa diferencia es todavía más pronunciada.
Un despacho de abogados en Madrid que publica guías prácticas sobre los procesos legales más habituales, que explica en términos comprensibles cómo funciona un ERE, cómo se tramita una herencia o cómo proteger una marca registrada, está haciendo algo que ningún anuncio puede replicar: está construyendo una relación de confianza con el lector antes de que ese lector se haya convertido en cliente.
Ese contenido, además, posiciona en Google para las búsquedas informacionales que preceden a las búsquedas transaccionales. El usuario que hoy busca «qué es un concurso de acreedores» y llega al blog de un despacho especializado en derecho concursal es, en muchos casos, el mismo usuario que dentro de tres meses buscará «abogado concurso de acreedores Madrid» y recordará qué firma le dio la información más útil cuando la necesitó.
Google Ads para abogados: cuándo y cómo funciona
La publicidad de pago en Google tiene su lugar en la estrategia digital de un despacho jurídico, pero requiere una gestión muy especializada para ser rentable en un mercado tan competido como el madrileño.
Las campañas de Google Ads pueden ser especialmente efectivas para:
- Áreas de práctica con alta urgencia y decisión de compra rápida: derecho penal, accidentes de tráfico, reclamaciones urgentes.
- Despachos que están construyendo su presencia orgánica y necesitan visibilidad inmediata mientras el SEO madura.
- Lanzamiento de nuevas especialidades o apertura de nuevas sedes en Madrid.
- Momentos de cambio legislativo que generan picos de búsqueda predecibles.
Lo que diferencia una campaña de Google Ads eficaz para un despacho de una que consume presupuesto sin generar resultados es la segmentación, la calidad de las páginas de destino y la correcta configuración de las conversiones. En un sector donde cada clic puede costar entre 15 y 50 euros, no hay margen para la imprecisión.
Reputación digital y gestión de reseñas: el nuevo boca a boca
Las reseñas en Google son el equivalente digital de las recomendaciones personales que durante décadas sustentaron el crecimiento de los despachos. Un despacho con ochenta reseñas en Google con una valoración media de 4,8 sobre 5 y respuestas personalizadas a cada comentario transmite al usuario que busca en internet exactamente lo mismo que transmitía la recomendación de un amigo de confianza: que este despacho cuida a sus clientes y que tiene un historial probado de satisfacción.
La gestión de la reputación digital no consiste en acumular reseñas positivas a cualquier precio. Consiste en construir un sistema que facilite que los clientes satisfechos compartan su experiencia, que gestione con profesionalidad y empatía los casos en que un cliente expresa insatisfacción, y que construya, con el tiempo, una presencia online que transmita la misma confianza que los años de trayectoria del despacho.
LinkedIn y redes profesionales: el posicionamiento de marca personal de los socios
En el sector jurídico, la marca personal de los socios y abogados principales es, con frecuencia, un activo de marketing tan valioso como la marca del propio despacho. LinkedIn es el escenario natural de ese posicionamiento: una plataforma donde los socios de los mejores despachos madrileños pueden construir autoridad a través de la publicación de análisis jurídicos, comentarios sobre novedades legislativas y reflexiones sobre tendencias del sector.
Un socio director de un despacho fiscal que publica semanalmente en LinkedIn análisis sobre las implicaciones de los cambios en la normativa tributaria está construyendo, artículo a artículo, una reputación digital que atrae a potenciales clientes, facilita el acceso a medios de comunicación como fuente experta y genera oportunidades de negocio que serían imposibles de conseguir a través de cualquier otro canal.
El perfil del despacho que más se beneficia del marketing digital en Madrid
No todos los despachos de abogados madrileños se benefician por igual de las estrategias de marketing digital. Existe un perfil de despacho para el que la inversión en marketing digital tiene un retorno especialmente claro:
Despachos medianos y boutique especializados que compiten con firmas más grandes sin tener sus recursos, y que pueden usar el marketing digital para posicionar su especialización como ventaja competitiva.
Despachos en crecimiento que quieren reducir su dependencia del boca a boca y construir un flujo predecible y escalable de nuevos clientes.
Firmas que atienden a particulares y pymes en áreas con alta demanda de búsqueda: derecho de familia, laboral, penal, contencioso-administrativo, reclamaciones de consumidores.
Despachos con especialidades de nicho que tienen muy poca competencia digital —derecho de la moda, regulatorio, propiedad intelectual, derecho deportivo— y donde posicionar para las búsquedas específicas de ese nicho puede suponer un dominio prácticamente exclusivo de ese canal de captación.
Leovel: marketing digital para el sector jurídico madrileño con visión estratégica
En el ecosistema del marketing digital madrileño, la especialización importa más de lo que muchos despachos creen hasta que han probado trabajar con una agencia generalista y han visto los resultados —o la falta de ellos.
Leovel es una agencia de marketing digital con presencia en Madrid que ha desarrollado una metodología específica para el sector jurídico: una combinación de rigor técnico en SEO, capacidad de producción de contenido especializado y comprensión profunda de las particularidades deontológicas y comunicativas del mundo de la abogacía. Quienes acceden a la propuesta de la agencia de marketing digital en Madrid de Leovel encuentran un enfoque que difiere sustancialmente del modelo de agencia estándar: no se trata de aplicar plantillas genéricas de marketing digital al sector legal, sino de construir estrategias que tienen en cuenta las especificidades de cada despacho, su especialización, su mercado objetivo y sus objetivos de crecimiento.
Una metodología que empieza por entender el negocio antes de tocar ninguna herramienta
Lo que distingue a Leovel en el mercado madrileño es su proceso de diagnóstico inicial. Antes de proponer cualquier acción, el equipo dedica tiempo a entender el despacho: qué áreas de práctica generan más valor, qué tipo de cliente es el más rentable y el más satisfecho, cuál es la propuesta de valor diferencial frente a la competencia, qué canal de captación está funcionando actualmente y por qué. Esa fase de comprensión del negocio es la que permite construir una estrategia digital que genere resultados reales, no una estrategia estándar que podría aplicarse a cualquier despacho del sector.
Contenido jurídico que posiciona y que cualquier cliente puede entender
Uno de los desafíos más específicos del marketing de contenidos para abogados es el equilibrio entre rigor jurídico y accesibilidad. El contenido debe ser lo suficientemente preciso como para que el despacho pueda publicarlo sin comprometer su credibilidad profesional, pero lo suficientemente claro y útil como para que un lego en derecho lo entienda y encuentre en él valor real.
El equipo de Leovel ha desarrollado un modelo de producción de contenido jurídico que resuelve ese equilibrio: artículos y guías que responden las preguntas reales de los clientes potenciales con el lenguaje y la estructura que Google premia, sin perder la precisión que el rigor jurídico exige. Ese contenido está, además, optimizado desde su concepción para las búsquedas específicas de cada área de práctica.
Casos que ilustran el impacto del marketing digital en despachos madrileños
Los ejemplos concretos siempre dicen más que cualquier argumentación en abstracto. Pensemos en situaciones reales —con los detalles suficientemente generalizados para preservar la confidencialidad— que ilustran el tipo de transformación que el marketing digital puede producir en un despacho jurídico madrileño.
El despacho de familia que dejó de depender del Colegio de Abogados
Un despacho especializado en derecho de familia en el norte de Madrid llevaba doce años creciendo principalmente a través de designaciones del Colegio de Abogados y recomendaciones de otros profesionales. Era un modelo que funcionaba, pero que tenía un techo claro: el volumen de trabajo dependía de factores externos sobre los que el despacho tenía muy poco control.
Tras implementar una estrategia SEO centrada en búsquedas como «abogado divorcio Madrid norte», «custodia compartida abogado Madrid», «pensión alimenticia Madrid», el despacho comenzó a recibir contactos directos de personas que habían encontrado su web en Google buscando exactamente esos términos. En dieciocho meses, el porcentaje de nuevos clientes provenientes de búsqueda orgánica pasó del 4% al 38% del total. El despacho pudo crecer sin depender de ningún intermediario.
La firma mercantil que empezó a competir con los grandes
Un despacho boutique especializado en derecho mercantil y M&A, con cuatro socios y un equipo de diez abogados, operaba en Madrid compitiendo contra firmas con decenas o centenares de abogados y presupuestos de marketing incomparablemente mayores. Su ventaja era la especialización y la cercanía; su desventaja, la visibilidad.
Con una estrategia de marketing digital centrada en el posicionamiento SEO para búsquedas de alto valor —«abogado M&A Madrid pymes», «asesoramiento legal fusiones adquisiciones España», «due diligence legal Madrid»— y en la construcción de autoridad a través de contenido técnico publicado en el blog del despacho y distribuido a través de LinkedIn, el despacho comenzó a captar consultas de empresas medianas que, hasta entonces, habrían ido directamente a las grandes firmas simplemente porque eran las únicas que conocían.
Los errores más comunes que cometen los despachos madrileños en marketing digital
Conocer las estrategias que funcionan es importante. Pero igualmente valioso es entender los errores que con más frecuencia dilapidan el presupuesto de marketing de los despachos jurídicos madrileños.
Tener una web diseñada para impresionar a otros abogados, no para convertir clientes. Muchas webs de despachos están pensadas para mostrar credenciales: listas de socios, rankings donde aparece el despacho, casos de éxito redactados en jerga jurídica. Todo eso puede impresionar a un compañero de profesión, pero rara vez convierte a un usuario que llega desde Google buscando ayuda concreta para un problema concreto.
Publicar contenido jurídico sin optimización SEO. Muchos despachos publican artículos en su blog que son excelentes desde el punto de vista jurídico pero que nadie encuentra porque no están optimizados para las búsquedas que sus potenciales clientes realizan. Un artículo titulado «Análisis de la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo en materia de responsabilidad contractual» puede ser impecable jurídicamente y completamente invisible en Google. El mismo contenido, reformulado como «¿Qué dice el Tribunal Supremo sobre los contratos incumplidos? Lo que necesitas saber», puede atraer cientos de visitas cualificadas al mes.
Confundir presencia en redes sociales con estrategia de marketing digital. Publicar en Instagram o Twitter puede ser parte de una estrategia de visibilidad, pero no sustituye a un SEO sólido, una web bien construida y una estrategia de contenidos orientada a la captación. En el sector jurídico, las redes sociales tienen un papel de refuerzo de marca, no de captación primaria.
No medir ni atribuir correctamente los resultados. Un despacho que no sabe de dónde vienen sus nuevos clientes no puede saber qué está funcionando en su marketing ni dónde debe invertir más. La implementación correcta de herramientas de analítica —Google Analytics 4, Google Search Console, tracking de llamadas— es tan importante como la propia estrategia.
Elegir una agencia por precio y no por especialización. El marketing digital para abogados en Madrid no es un servicio commoditizable. Una agencia que cobra poco porque aplica las mismas estrategias a todos los sectores puede generar visibilidad irrelevante o, peor, acciones que dañen la reputación del despacho por no conocer las restricciones del sector.
Tendencias del marketing digital jurídico en Madrid que están llegando ahora
El marketing digital es un campo en evolución constante, y el sector jurídico no es ajeno a esos cambios. Conocer las tendencias que están definiendo el marketing para abogados en los próximos años permite a los despachos madrileños posicionarse con anticipación.
La IA generativa está cambiando cómo los clientes buscan asesoramiento jurídico
Con la integración de herramientas de inteligencia artificial generativa en los motores de búsqueda —Google AI Overviews, ChatGPT con búsqueda web— una parte creciente de los usuarios está empezando a hacer preguntas jurídicas directamente a estos sistemas antes de buscar un abogado. Eso no elimina la necesidad de un profesional; en realidad, la refuerza, porque las respuestas de la IA suelen incluir la recomendación de consultar con un especialista. Pero sí cambia el tipo de contenido que los despachos necesitan publicar: contenido que sea útil, preciso y suficientemente completo como para aparecer como fuente de referencia en las respuestas generadas por IA.
El vídeo jurídico como herramienta de captación y autoridad
El vídeo corto explicativo —el formato que ha popularizado TikTok y que YouTube Shorts ha adoptado— está llegando al sector jurídico con fuerza. Abogados que explican en sesenta o noventa segundos qué hacer en caso de accidente de tráfico, qué derechos tiene un trabajador frente a un despido improcedente o cómo funciona una herencia en España están construyendo audiencias de decenas o centenares de miles de seguidores, muchos de los cuales se convierten en clientes o recomiendan el despacho en su entorno. En Madrid, este formato está todavía en fase de adopción temprana en el sector jurídico, lo que significa que los despachos que lo adopten ahora tienen la ventaja del primero que llega.
El marketing de referidos digitalizado
El boca a boca sigue siendo el canal más poderoso de captación en el sector jurídico, pero ese boca a boca se ha digitalizado: ocurre en grupos de WhatsApp, en foros de comunidades de propietarios, en grupos de Facebook de expatriados, en comunidades online de emprendedores. Los despachos que están desarrollando estrategias para potenciar y amplificar ese boca a boca digital —a través de programas de referidos, presencia en comunidades relevantes y facilitación del compartir contenido útil— están convirtiendo un canal que antes era incontrolable en uno sobre el que pueden tener cierta influencia.
La pregunta que todo despacho madrileño debería hacerse hoy
¿Cuántos clientes potenciales buscan en Google, ahora mismo, exactamente lo que tu despacho ofrece? ¿Cuántos de ellos encuentran tu nombre en esa búsqueda? ¿Y cuántos de los que no te encuentran terminan llamando a un competidor que sí aparece?
No hay forma de responder esas preguntas con precisión sin hacer un análisis real. Pero sí es posible hacer una estimación conservadora que, en la mayoría de los casos, resulta reveladora. Las búsquedas relacionadas con servicios jurídicos en Madrid generan cientos de miles de consultas mensuales. Un despacho que no tiene estrategia SEO activa está cediendo esa demanda, sin excepción, a los que sí la tienen.
La inversión en marketing digital para despachos de abogados en Madrid no es un gasto. Es la construcción de una infraestructura de captación que funciona de forma autónoma, que no depende de que un socio esté en la cena correcta o de que un cliente satisfecho recuerde recomendar el despacho en el momento adecuado. Es, en esencia, la construcción de un sistema predecible de crecimiento en un mercado que, sin ese sistema, es profundamente impredecible.
Conclusión: el tribunal digital falla cada día, y los despachos sin estrategia lo están perdiendo
Existe una paradoja en el mundo de la abogacía madrileña que, cuando se enuncia en voz alta, resulta difícil de ignorar. Los mejores abogados de la ciudad son expertos en construir argumentos, en anticipar movimientos del adversario, en preparar con meticulosidad cada detalle de una estrategia procesal. Y, sin embargo, muchos de esos mismos profesionales dejan su estrategia de captación de clientes al azar, a la suerte de que el boca a boca funcione, al azar de que un cliente satisfecho recuerde recomendarlos.
El marketing digital es, en el fondo, la aplicación al mundo de los negocios de la misma lógica que rige el trabajo jurídico: preparación, estrategia, anticipación y consistencia. Un despacho que construye su presencia digital con metodología y visión está haciendo, en el ámbito del marketing, exactamente lo mismo que hace en el ámbito jurídico: preparar el terreno para ganar.
Los despachos que están ganando esa batalla digital en Madrid no son necesariamente los más grandes ni los más antiguos. Son los que han entendido antes que el resto que el primer tribunal donde se gana al cliente hoy no tiene toga ni mazo: tiene pantalla, teclado y algoritmo. Y que en ese tribunal, como en cualquier otro, conviene llegar bien preparado.
Agencias como Leovel están acompañando a los despachos jurídicos madrileños en ese proceso de construcción de presencia digital: con estrategia, con conocimiento del sector y con la capacidad de traducir la excelencia jurídica de cada firma en visibilidad real para los clientes que la buscan.
Porque los mejores abogados de Madrid merecen ser encontrados. Y en Google, como en la vida, eso requiere estrategia.
Datos de contacto:
Nombre: Leovel — Agencia de Marketing Digital Madrid
Área de servicio: Madrid y provincia
Teléfono: +34 684 30 83 82
Web: https://leovel.com/
Especialización: Agencia de marketing digital, Consultoría SEO, Agencia de publicidad, Diseño web.